Tertulia con Isabel Molina, sobre lengua y clases sociales
La Asociación ISEGORÍA organizó una tertulia con la sociolingüista Isabel Molina, dedicada a reflexionar sobre la relación entre la lengua y la clase social. El encuentro tomó como punto de partida un texto preparado expresamente por la ponente para la ocasión, en el que se abordaron cuestiones centrales de la sociolingüística: la variabilidad de la lengua, la existencia de los sociolectos, la seguridad e inseguridad lingüística y el papel del estándar como referencia social.
Isabel Molina
Isabel Molina Martos es catedrática de Lengua Española en la Universidad de Alcalá y especialista en sociolingüística y dialectología hispánica. Es investigadora del Proyecto para el Estudio Sociolingüístico del Español de España y América (PRESEEA), en el que trabaja sobre el habla de Madrid, y codirige junto a Pilar García Mouton el Atlas Dialectal de Madrid. Forma parte del comité español en dos grandes proyectos de geolingüística europea, el Atlas Linguistique Roman y el Atlas Linguarum Europae. Es socia de ISEGORÍA.
Durante la tertulia se explicó que la lengua no es un sistema uniforme sino esencialmente variable, ya que además de una parte común que permite la intercomprensión entre los hablantes, existe una parte diferencial que revela el origen geográfico, social, generacional o formativo de quien habla. Esa capacidad de la lengua para reflejar la realidad social se manifiesta en los sociolectos, las variedades lingüísticas asociadas a distintos grupos sociales, y en la existencia de líderes lingüísticos, hablantes capaces de influir en el habla de su entorno sin necesidad de formación académica específica.
La conversación abordó también las actitudes lingüísticas, la tendencia de los hablantes a valorar positiva o negativamente ciertas formas de expresión según las connotaciones sociales que les atribuyen, así como el fenómeno de la inseguridad lingüística, que afecta especialmente a quienes emplean variedades más alejadas del estándar. Isabel Molina subrayó que el estándar es una variedad seleccionada de manera arbitraria como modelo de referencia y que su prestigio responde a razones sociales, no a una superioridad lingüística real.
El encuentro sirvió para poner de relieve la labor de los sociolingüistas, orientada a describir, no a prejuzgar, las características de cada sociolecto a partir del análisis riguroso de muestras de habla reales, y para acercar al público una disciplina que explica cómo la lengua construye y refleja nuestra imagen social.