Profundidad I
Ser y no ver. Sobre la serie «Profundidad», de José Iglesias
La Asociación Isegoría acogió la actividad artística «Profundidades I», una selección de obras pertenecientes a la serie «Profundidad» del pintor madrileño José Iglesias. El conjunto reunió piezas realizadas en técnica mixta sobre lienzo en grandes formatos (200 x 150 cm) y sobre papel satinado y acetato en formatos medianos (70 x 50 cm), con un rasgo definitorio común: la presencia de un fondo neutro, el soporte mismo visible, que opera como principio de presencia y vaciamiento simultáneos. Una poética que, en palabras del crítico y Doctor en Estética y Teoría de las Artes Julio César Abad Vidal, ofrece un universo pictórico que puede calificarse de diluido, precipitado, azaroso, etéreo y fluido, calificativos que remiten tanto a los procedimientos técnicos empleados como a los resultados visuales obtenidos.
La serie constituye para Iglesias un territorio de investigación que conecta la práctica pictórica con preguntas de fondo filosófico sobre la materia, la percepción y los límites de lo visible. El propio artista ha explicado su búsqueda en los siguientes términos: "La materia cuántica nos dice que hay otras formas de energía que conviven con nuestras ideas clásicas. Intento ser sensible a dichas ideas y dejarme llevar hacia una pintura donde pueda visualizar lo que la razón todavía no entiende." Esta declaración sitúa la obra en un lugar que trasciende la representación convencional y apunta hacia una experiencia contemplativa de carácter meditativo, en la que la abstracción no es renuncia sino acceso a dimensiones de lo real que escapan a la mirada directa.
La actividad contó con un texto crítico de Julio César Abad Vidal, quien, tras visitar el estudio del artista, estableció una sugerente conexión entre el universo pictórico de Iglesias y la literatura de Yukio Mishima, en particular con la novela ambientada en el Templo del Pabellón de Oro, cuya recreación literaria de la belleza y su consumación encuentra un eco oblicuo en la materia pictórica de esta serie. La obra de Iglesias, señaló Abad Vidal, podría leerse como una representación lateral de una carne que se desvanece en el instante mismo de su consumación.
Sobre el artista
José Iglesias (Madrid, 1957) es pintor y miembro de la Asociación Isegoría. Su práctica artística, sostenida y de gran profundidad reflexiva, se articula en torno a la abstracción lírica como vía de exploración de la materia y de aquello que la razón todavía no ha alcanzado a formular.
La serie «Profundidad», que el artista desarrolló a lo largo de una década, representa su trabajo más extenso y conceptualmente cohesionado. En ella, el fondo neutro, el soporte desnudo, funciona como declaración implícita: la celebración de lo existente y de su presencia en el vacío. Una apuesta estética que enlaza con la tradición del pensamiento sobre la abstracción moderna, y en particular con las reflexiones de Wilhelm Worringer que, a comienzos del siglo XX, identificaba como desafío central de la pintura la necesidad de abolir la reproducción de la naturaleza captada exclusivamente por la vista.
Para Iglesias, la abstracción es "un territorio privilegiado para una contemplación pausada, como una suerte de paradoja para la meditación", y su serie «Profundidad» puede leerse también como una indagación sobre la materia entendida como belleza de un nuevo orden que la civilización contemporánea está en condiciones de reconocer. La obra de Iglesias es renuente a la violencia gestual: en ella la energía se detiene, se hace visible en pausa, sin constituirse en índice de nada, sin representar sino un vestigio.
Galería fotográfica
Recorrido de la obra
La actividad artística «Profundidades I» ofreció al público de Isegoría un acceso singular a una obra de coherencia conceptual y técnica sostenida. El trabajo de José Iglesias propone una experiencia estética que no se agota en la mirada sino que la desborda: una pintura que interroga los límites de lo perceptible y convierte el soporte en presencia, el vacío en afirmación y la materia en espacio de meditación. La Asociación Isegoría, fiel a su vocación de dar cabida a propuestas artísticas con fondo intelectual, ofreció con esta actividad un lugar de encuentro entre el arte contemporáneo y la reflexión sobre la belleza en el pensamiento actual.