Hogar Exilio

La Asociación Isegoría acogió «Hogar Exilio», una selección fotográfica del proyecto «Art Fatale» del artista Chema Gil (Palencia, 1960). La actividad presentó una serie de fotografías en color impresas sobre papel fotográfico mate, todas ellas realizadas en un único formato de 36 x 46 cm, que reunió imágenes tomadas a lo largo de varios años de trabajo y que conforman una de las propuestas más políticamente conscientes y formalmente rigurosas que ha acogido el espacio de Isegoría.

Galería fotográfica

La obra de Chema Gil parte de lo íntimo. Sus fotografías se detienen en los interiores domésticos como lugar de exploración del hogar, no tanto como espacio físico sino como epicentro afectivo y ontológico: el lugar donde se articulan los recuerdos, los objetos cargados de tiempo, los mementos que organizan la experiencia vivida. Una de las imágenes captura con precisión esta idea: una estantería en la que se exhibe un conjunto de miniaturas en cerámica, metal, madera y plástico, una suerte de inventario personal que aspira, en su colección y orden, a contener el mundo.

Formalmente, las fotografías de Gil declaran un marcado interés por los volúmenes geométricos, que ocupan el primer plano con frecuencia. Las ventanas con tejidos traslúcidos generan patrones lumínicos que refuerzan la conciencia de la fotografía como una ventana abierta al mundo, convención que el arte de la pintura formuló en el Renacimiento y que Gil asume e interroga con plena conciencia de su linaje. La fotografía, como la memoria, encuadra y fija; pero también distorsiona, superpone y miente.

Esta dimensión íntima se despliega, sin estridencias ni exhibicionismo, hacia una reflexión sobre la migración forzada y el exilio. El éxodo de quienes son desplazados por los límites políticos que el hiperliberalismo mantiene mientras derriba las fronteras económicas encontró en el trabajo de Gil una articulación visual de rara sobriedad y eficacia. En «Relatives», una fotografía familiar ha sido sustituida digitalmente por la imagen de un campamento de refugiados sirios apropiada de la prensa digital, devolviendo a los desterrados acceso, al menos en el territorio del símbolo y del afecto, a un hogar. En «Trayecto II», fragmentos de esa misma imagen han sido insertados en el pasillo de un edificio de oficinas, un espacio radicalmente inadecuado para quienes fueron forzados al desplazamiento, como si Gil procediera a establecer una perturbación visual que demuestra la necesidad de víctimas que este orden exige para su sostenimiento.

Una de las piezas más poéticas de la serie, «At Home IV», superpone en primer plano una tienda de campaña sobre un fondo construido con fotocopias de la obra «A Kim Ki-duk» (2007), trabajo previo del propio artista que había sido expuesto en Seúl. La disposición de esas imágenes repetidas, que parece imitar el patrón de los azulejos de una pared, no es completa: la ilusión de estabilidad falla deliberadamente. En esa fractura, Gil condensa el argumento central de toda la serie: la contradicción entre lo efímero y lo estable, entre la certeza que necesitamos y el carácter ilusorio de toda seguridad en un mundo que se deshace.

Sobre el artista

Chema Gil (Palencia, 1960) trabaja con la fotografía y la instalación desde una posición de sobriedad formal y profundidad conceptual. Su práctica artística se caracteriza por una aproximación a lo íntimo que rechaza el efectismo: la mirada se detiene en lo cotidiano, en los objetos del hogar, en los espacios que habitamos y que nos habitan, para extraer de ellos una reflexión sobre la memoria, la identidad y la condición humana.

Su trabajo fotográfico se articula en series de larga elaboración, en las que el proceso de apropiación, manipulación e intervención digital cumple una función precisa: no la de alterar la realidad para embellecerla, sino la de revelar dimensiones de lo real que la imagen documental convencional no alcanza a mostrar. La fotografía en Gil es siempre doble: lo que muestra y lo que oculta; lo que captura y lo que desplaza.

Entre sus trabajos de mayor alcance figura «A Kim Ki-duk» (2007), una instalación que rindió homenaje al cineasta surcoreano y fue presentada en Seúl, ciudad donde se desarrolla gran parte de la producción del realizador. Gil ha expuesto asimismo de manera individual en Pamplona, donde su trabajo fue recibido como una propuesta coherente y madura dentro de la fotografía contemporánea española.

El texto crítico de presentación de «Hogar Exilio» en Isegoría fue redactado por Julio César Abad Vidal, Doctor en Estética y Teoría de las Artes, quien ha seguido y analizado la trayectoria de Gil con particular atención.

Galería de la obra

Descargar catálogo

«Hogar Exilio» fue una actividad artística de alcance tanto formal como ético. Chema Gil construyó, con la contención que caracteriza toda su obra, un relato visual sobre el hogar como necesidad humana fundamental y sobre el exilio como una de las violencias más persistentes del mundo contemporáneo. Sin proclamas ni aspavientos, la serie demostró que la fotografía puede ser a la vez íntima y política, doméstica y universal. La Asociación Isegoría ofreció con esta actividad un espacio de encuentro entre la creación artística y la reflexión sobre los grandes desplazamientos humanos de nuestro tiempo.

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