Del natural
La Asociación Isegoría presentó «Del natural», la segunda muestra individual del artista Chema Gil (Palencia, 1960) en el espacio de la asociación, y la primera de sus series fotográficas dedicada de manera explícita al paisaje como género y como problema estético. La actividad reunió obras en formato de 50 x 77 cm, construidas mediante un proceso creativo que combina la captura directa con cámara, la apropiación de imágenes de terceros a través de internet y una posterior reelaboración mediante programas de edición de imagen, que es donde la obra de Gil adquiere su definición definitiva y su significado pleno.
Según señaló el crítico Julio César Abad Vidal en el texto de presentación, dos son los asuntos fundamentales que articulan esta serie. El primero la inscribe en la tradición de la fotografía de paisaje, género al que pertenece en un sentido formal. El segundo convierte el propio procedimiento de Gil en un acto metartístico: al hacer visible la naturaleza construida de la imagen fotográfica, el artista rompe la identificación neutral entre realidad y representación, quebrando la ilusión especular que la fotografía ha sostenido históricamente. Lo que une ambos argumentos es un abrazo al refugio de la naturaleza, o a sus vestigios, que funciona al mismo tiempo como advertencia sobre la barbarie que el ser humano inflige a su entorno.
El proceso de trabajo de Gil comienza en la atención: captura imágenes que lo detienen, ya sea ante su presencia física o a través de la mediación de pantallas y archivos ajenos. Estas imágenes son almacenadas y reelaboradas hasta alcanzar una composición definitiva. En algunos casos, una misma imagen sirve de modelo para dos composiciones distintas, jugando con la repetición y la diferencia en un procedimiento que remite a la exploración del arte seriado y a la lógica de las serigrafías warholianas. Así ocurre con los pares «At Home V» y «Trayecto III», «Enero» y «Time past», «Echando raíces» y «Living room», y «Mediodía» y «Time to come»: cada pareja comparte origen y lo transforma.
Galería fotográfica
Las manipulaciones que Gil aplica sobre las imágenes son de distinta naturaleza: cambios de valores tonales en una única toma, como sucede en «Marea baja», donde la cesura tonal coincide con la línea del horizonte; recreaciones digitales de gestos o motivos presentes en la fotografía de partida; o la yuxtaposición de múltiples tomas, que en una de las obras más sugestivas de la serie genera un hipnótico mosaico de hiedras que convierte lo vegetal en trama y en textura.
Las fotografías capturadas directamente con cámara nacen de contextos precisos y cotidianos: las visitas a casas de amigos, el propio hogar del artista, los paseos por la ciudad y, de manera especialmente significativa, los viajes en tren de larga distancia, cuando el paisaje natural aparece desde la ventana en una sucesión vertiginosa y fugaz que provoca el desdibujamiento del referente. Ese desdibujamiento, esa imagen que no llega a fijarse del todo, es un elemento central en la estética de Gil.
Las obras de esta serie carecen de presencia humana, rasgo constante en la producción de Gil. Pero el rastro humano no desaparece: en «At Home V», una pintura de aficionado que muestra dos puentes sobre un río se superpone a una toma actual de ese mismo río, cuya superficie aparece cubierta de botellas de plástico arrojadas por manos humanas. Una imagen devastadora en su sencillez, que denuncia sin aspavientos. Y frente a esa destrucción silenciosa, Gil opone otras manos igualmente invisibles: las que cuidan con ternura las plantas de interior que aparecen en varias de las obras, y que constituyen uno de los motivos más recurrentes y queridos de toda su trayectoria fotográfica.
Sobre el artista
Chema Gil (Palencia, 1960) trabaja con la fotografía y la instalación desde una posición de rigurosa contención formal y sostenida profundidad conceptual. Su obra explora el hogar como espacio afectivo, la naturaleza como refugio amenazado y la imagen fotográfica como construcción que puede y debe ser interrogada. La suya es una mirada que Julio César Abad Vidal ha descrito como conmiserada y frecuentemente tierna, capaz de transmitir a sus interlocutores afabilidad, extrañeza, capacidad de asombro y curiosidad, hasta convertirlos, durante unos instantes, en niños.
«Del natural» supuso su segunda presencia individual en el espacio de Isegoría, tras la muestra «Art Fatale» celebrada en la asociación. Antes de su llegada a Madrid, ese mismo proyecto había sido presentado en El Polvorín, sala de la Ciudadela de Pamplona, con texto de catálogo escrito por el propio Julio César Abad Vidal bajo el título «Hogar Exilio. Palabras para el último proyecto de Chema Gil».
Julio César Abad Vidal, autor del texto de presentación de «Del natural», es Premio Extraordinario de Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid, Doctor en Filosofía en el área de Estética y Teoría de las Artes, y Licenciado en Historia del Arte y en Estudios de Asia Oriental, también por la UAM.
Galería de la obra
«Del natural» fue una actividad artística que propuso una reflexión honda y visualmente rica sobre la fotografía de paisaje, la construcción de la imagen y la relación entre el ser humano y su entorno natural. Chema Gil llegó a Isegoría con una serie que habla de la naturaleza con ternura y con alarma, con belleza y con conciencia crítica. Una obra que no levanta la voz pero que no deja indiferente. La Asociación Isegoría ofreció con esta actividad un espacio de encuentro entre la creación fotográfica contemporánea y la reflexión ética sobre el mundo que habitamos.